A la hora de invertir, siempre deberemos hacer un análisis detallado de los activos que vamos a comprar. Por ejemplo si vamos a comprar un inmueble, deberemos ser conscientes de todos los gastos en los que vamos a incurrir y los ingresos que vamos a obtener, y aun así dejar un margen de error y ser pesimista (para no llevarnos sorpresas posteriormente).

En este post nos vamos a centrar en acciones, principalmente por la caída del NASDAQ ayer. Cuando compramos una acción, podemos tener distintas estrategias de inversión y por lo tanto motivos para comprar esas acciones. Sin embargo si acometemos dicha inversión con un horizonte temporal largoplacista en mente, deberemos buscar acciones que produzcan buenos flujos de caja (que se incrementen en el tiempo), que tenga unos buenos fundamentales (es decir que no tenga un PER de 8000 por ejemplo) y que sea una acción con una tendencia alcista.

Sin embargo veo como cada vez más inversores compran acciones que quizá están cada vez más saturadas y ya no tienen casi recorrido alcista. Es por esto, que a la hora de comprar una acción deberemos evitar una serie de malas decisiones que cada vez se repiten más y más.

No comprar acciones en máximos históricos

Cuando queremos invertir, debemos ser conscientes de que las ganancias se hacen a la hora de comprar, no cuando vendemos un activo (Padre Rico, Padre Pobre). Y es que si compramos, por ejemplo, Tesla en máximos históricos, y después cae, que es lo que ha sucedido dos días seguidos, corremos el riesgo de comernos únicamente la bajada. Es cierto que lleva subiendo como un cohete muchos meses, y que han convertido a Elon Musk es una de las personas más ricas del planeta, sin embargo, Tesla actualmente es la compañía de vehículos que más vale de todo el mercado, y está muy lejos de ser la que más beneficios produce. Puede ser que sea una burbuja y explote o puede ser que siga subiendo, la decisión de comprar o no una acción de estas características dependerá de nuestra tolerancia al riesgo sin embargo es algo que yo no recomiendo.

No comprar empresas con tendencia bajista

Para este ejemplo, imaginaremos que Banco Santander (por ejemplo) lleva subiendo márgenes de beneficio desde hace 25 años, no pierde cuota de mercado, además sube el dividendo todos los años un poco, y ningún año ha dejado de pagar dicho dividendo. Sin embargo, y sin saber porqué, las acciones de la empresa pierden dinero todos los días.

Pese a que en este caso los fundamentales sean buenos, la empresa estaría perdiendo dinero, y nosotros también si comprásemos las acciones de la compañía. Lo que deberemos hacer es esperar a que la acción rebote en algún soporte, y esperar a que se confirme un cambio de tendencia para invertir en dicha compañía, ya que los fundamentales y el análisis técnico estarían argumentando la compra de dicha empresa.

No comprar empresas que no produzcan beneficios

Este punto tiene un matiz, y es que no hay que comprar empresas que no produzcan ingresos de forma recurrente. En este caso, la inversión depende más de los criterios personales, ya que una empresa que no produzca beneficios puede hacerlo en el futuro, o quedarse sin dinero para seguir invirtiendo.

Sin embargo, una empresa que llevase 5 años cotizando, y que aun no hubiera generado beneficios, ni disminuido las pérdidas de manera trimestral, sería una empresa que está abocada al fracaso, por lo tanto deberíamos tratar de evitarla.

Conclusiones

Al final invertir es algo muy personal, ya que las personas se juegan su dinero, y cada uno tiene sus opiniones. Sin embargo, a la hora de analizar un activo, no deberemos basarnos o en el análisis fundamental o en el análisis técnico, sino que deberemos buscar un balance entre los dos, así como fijarnos un poco en las expectativas de la economía a nivel global, la economía del país en el que invirtamos y las expectativas de crecimiento de la empresa que estemos analizando.