Recientemente muchas de las empresas han repartido dividendos y otras pocas todavía tienen que hacerlo, y yo he recibido dividendos de algunas de las acciones que componen mi cartera lo que me ha llevado a pensar hasta qué punto es rentable invertir en compañías que repartan dividendos.

La respuesta a mi pregunta ha sido que obviamente es rentable invertir en este tipo de compañías, sin embargo debemos matizar las condiciones para que la inversión sea óptima.

huir de descapitalizaciones

Lo primero y desde mi punto de vista más importante, es que la empresa que elijamos para invertir no se descapitalice. Esto es más fácil de entender con un ejemplo. Supongamos que vemos una empresa con una rentabilidad por dividendos del 10% que la verdad no está nada mal. Fijándonos en sus estados financieros vemos que ha obtenido un beneficio de 100 millones de euros, pero que reparte como dividendos 200 millones de euros. Para repartir ese dividendo la empresa tendría que tirar de reservas, lo que haría que perdiera músculo financiero, es decir, estaría destruyendo parte de su futuro.

Evitar las ampliaciones de capital

Normalmente el dividendo se puede repartir de varias maneras:

  • Ampliación de capital
  • Recompra de acciones
  • Dividendos en metálico
  • Scrip dividend o dividendo flexible

En los dividendos en metálico se descuenta el dividendo de la cotización y se paga al accionista. En la recompra de acciones, la empresa en lugar de repartir el dividendo lo que hace es “si alguien quiere dividendos, que venda parte de sus acciones” alterando de esta forma el peso que cada accionista tiene en la empresa. En la ampliación de capital, la empresa reparte el dividendo en forma de acciones, por lo que no desembolsa capital realmente como ocurre en las dos anteriores. Y en el caso del dividendo flexible se dan por lo menos la ampliación y el dividendo en metálico, y es el accionista el que decide cuál de las dos elige, aunque hay empresas que emplean los tres métodos anteriores, ampliación, recompra y dividendo.

Pero, ¿por qué debemos huir de las ampliaciones de capital?

Mientras que en las otras tres opciones se está realizando un esfuerzo financiero (mediante la entrega del beneficio), lo cual supone fortaleza financiera, en el reparto de nuevas acciones lo único que se hace es emitir nuevas acciones, sin desembolsar ni un euro, por lo tanto si el accionista quisiera dividendo, debería vender sus acciones a otro inversor. Esto supone que los accionistas que no vendan no se verán beneficiados, y los que sí vendan se verán perjudicados. En resumen, muestra debilidad financiera por parte de las empresas.

Mala evolución bursátil

Hay empresas que anualmente reparten un dividendo del 7% de rentabilidad. Esto en sí no es malo. Sin embargo podemos encontrar que, esas mismas empresas han perdido en un año un 12%, y así año tras año.

De esta manera, de nada nos sirve comprar acciones de empresas con un dividendo muy alto, si dicho dividendo se debe a que el precio ha bajado mucho, porque estaremos perdiendo más de lo que ganamos, más incluso si tenemos en cuenta los impuestos que debemos pagar por recibir dividendos.

Recorte del dividendo

Las empresas que recortan su dividendo pueden hacerlo por dos “motivos”. El primero de ellos es, mismo payout-ratio y menores ingresos, en cuyo caso, sería bastante malo, porque quiere decir que reparten la misma cantidad de beneficios que el año pasado, solo que este año han ganado menos dinero. O menor payout-ratio y mismos ingresos, por lo que habría que identificar los motivos por los cuales la empresa ha decidido repartir menos dividendos.

El primero de los dos casos es malísimo si se mantiene en el tiempo, indica que el ciclo de vida de la empresa se está agotando y debe reinventarse o sino su actividad productiva podría llegar a su fin.

Y vosotros, ¿en qué factores os fijáis a la hora de invertir en dividendos?