A lo largo de nuestra vida, las personas tenemos que tomar una serie de decisiones. Lo mismo sucede a la hora de hacer nuestra planificación financiera, ya que podremos decidir entre unas inversiones y otras.

Las principales decisiones que podemos tomar vienen dadas por las siguientes preguntas. ¿En qué activo quiero invertir? ¿Durante cuánto tiempo quiero tener ahí mi dinero? ¿Qué rentabilidad espero obtener? ¿Cuando venda… cómo espero vender ese activo? De esta manera, en este artículo nos vamos a centrar en la forma de invertir y sobretodo de reinvertir nuestro capital.

No reinvirtiendo los beneficios

Esto es lo que se conoce como capitalización simple. En este caso, realizamos una inversión inicial y después cobramos periódicamente unos dividendos o unas rentas. De esta forma, estaremos cobrando un capital, sin embargo no estaremos haciendo crecer dicho dinero, ya que no reinvertimos nada. Como podemos ver en el gráfico un poco más abajo, tanto el dinero invertido (linea azul, eje de la izquierda) como los dividendos generados (linea roja, eje de la derecha), se mantienen constantes en el tiempo.

Capitalización simple. Fuente: elaboración propia.

Como podemos observar, a lo largo de un periodo de 20 años, meses, o como queramos medirlo, nuestro capital habrá sido de 3.000€ desde el principio hasta el final, y habremos generado una suma de 3.150€ en concepto de “dividendos”. Visto de esta forma, no está nada mal haber generado 3.150€ sin haber hecho ningún esfuerzo extra además de nuestra inversión inicial.

Reinvirtiendo parte de los beneficios

En este caso, parte de las rentas generadas por nuestra inversión serán reinvertidas, y otra parte consumidas por nosotros, de forma que tengamos un ingreso extra para nosotros mismos, pero también hagamos crecer nuestro capital. Como podemos ver en el gráfico de más abajo, la línea roja y la azul coinciden, ya que el dividendo experimenta un crecimiento igual al crecimiento del capital invertido. Vemos también que el dinero reinvertido y el dinero que retiramos va creciendo de forma exponencial también, aunque tengan un crecimiento algo más lento.

Capitalización híbrida. Fuente: elaboración propia

Para este caso, vemos que durante el mismo periodo de 20 unidades temporales, nuestro capital habrá crecido desde los 3.000€ iniciales hasta 11.490,04€ al final del lapso temporal. Por otro lado, habremos generado una suma de 6.618,05€ en concepto de “dividendos” de los cuales habremos reinvertido 2.647,22€ y nos habremos quedado 3.970,83€ para nosotros. Como podemos ver, acabamos con un mayor capital, que nos genera a su vez mayores beneficios para reinvertirlos.

Reinvirtiendo todos los beneficios

A esto se le conoce como capitalización compuesta, y no es otra cosa que reinvertir todos los beneficios generados por nuestro activo en ese mismo activo y a la misma rentabilidad (cosa que teóricamente está muy bien, pero en la realidad es demasiado complicado de lograr). Podemos ver en la imagen inferior como tanto el dinero invertido como los dividendos generados se incrementan de forma exponencial, y además esta es la gráfica que más rápido crece.

Capitalización compuesta. Fuente:elaboración propia.

En este último caso vemos que durante el mismo periodo de 20 observaciones, nuestro capital habrá crecido desde los 3.000€ iniciales hasta 21.119,97€ al final de este plazo. Sin embargo, en este caso no habremos generado ningún beneficio, ya que habremos reinvertido la totalidad de los dividendos generados por nuestra inversión. Es por este motivo, que esta es la inversión que termina con un mayor capital comparada con las dos anteriores.

¿Cuál de las tres opciones es mejor?

Finalmente esto dependerá de cuales sean nuestros objetivos y nuestra situación personal, ya que la mejor opción será la misma para todo el mundo. Sin embargo, si nuestro objetivo fuera el de generar riqueza, lo cierto es que la primera opción sería bastante mala, ya que sí, generamos más beneficios en el corto plazo, pero en el largo plazo nuestro beneficio no crece, y al fin y al cabo es lo que todos deberíamos buscar para alcanzar la independencia financiera.

Si por otro lado reinvertimos la totatidad de lo que nuestra inversión genera, sí, nuestro capital crecerá a un ritmo muy alto, y cuanto más vaya pasando el tiempo, mayor será ese crecimiento, pero no ingresaríamos nada de ese capital, por lo que ,volviendo a lo mismo, puede no ser la mejor opción para todo el mundo.

¿Cuál sería la mejor solución?

Al final cada persona tiene sus propias opiniones y creencias acerca de la inversión y el dinero, spor lo que yo voy a dar la mía propia.

En caso de tener dinero invertido en activos, quiere decir que dicho dinero realmente no lo necesitamos para vivir, por lo que yo dejaría crecer ese capital todo lo posible, y pasado un periodo de tiempo, buscaría otro tipo de inversiones con el fin de diversificar mi portafolio de activos (que no tienen porqué ser acciones, recordemos que hay muchos tipos de activos). Por lo que, lo que yo haría sería optar por la tercera opción mientras mi capital crece, y después por la segunda, para buscar inversiones alternativas.

¿Y para ti, cuál es el mejor método de inversión?