Cuando tenemos unos 15 ó 16 años va siendo hora de decidir qué queremos hacer con nuestra vida en el futuro. Las posibilidades que tendremos entonces será sacar alguna FP y ponernos a trabajar, estudiar una carrera,o ponernos a buscar trabajo o incluso emprender nosotros mismos.

Yo me decanté por estudiar ADE debido a que algún día querría crear mi propia empresa (y sigo queriendo), por lo que de esta forma, estudiando esta carrera, me enseñarían cosas de gestión y dirección. Nada más lejos de la realidad…

El primer año dimos asignaturas generales, igual que se hace en todas las carreras, asignaturas como matemáticas, estadística, derecho básico, economía de la empresa (básica), y alguna transversal que tampoco tiene mucha utilidad o aplicación en la vida real.

El segundo año vimos más asignaturas básicas comunes a todas las carreras, aunque nos fuimos introduciendo más a la nuestra con algunas asignaturas de contabilidad, análisis de las operaciones financieras, operaciones y procesos empresariales y alguna optativa (esta vez con algo más de utilidad). Sin embargo los conocimientos que íbamos adquiriendo los alumnos no nos servían para crear y hacer crecer nuestra propia empresa, sino más bien para trabajar en las empresas de otras personas, siendo trabajadores en puestos responsabilidad media-alta.

En tercero de carrera nos dejaron más optativas, contabilidad, fiscalidad, más finanzas (sin duda lo mejor de la carrera, porque se pueden aplicar a la vida personal, no únicamente a la empresarial), y más optativas. De nuevo asignaturas poco útiles a la hora de emprender. Podíamos pensar que en las optativas seguramente encontrásemos oferta de asignaturas de emprendimiento, y es verdad. Cursé todas las que pude, con profesores que únicamente se limitaban a decirnos que hiciéramos un caso práctico, y que lo mejor sería copiar algún producto o servicio ya existente. Por lo que realmente el aprendizaje fue casi nulo.

Además, durante tercero cursé las prácticas de mi carrera en correos, en el departamento de aduanas. Nefasta situación por la poca atención tanto de la empresa como de la universidad, que no se preocuparon en buscándonos a los alumnos unas practicas útiles, sino que hicieron las gestiones mínimas.

Ahora, en el último semestre de la carrera, me queda una obligatoria, el TFG y algunas optativas, y he de decir que lo único que merece la pena de la carrera de Administración y Dirección de Empresas es la parte financiera, aunque debo decir que todo ese conocimiento se puede adquirir en libros de forma gratis en las bibliotecas.

Con esto no quiero hacer sangre de las universidades. Creo que son muy útiles para las personas cuyo objetivo o aspiración es el de conseguir un trabajo, sin embargo creo que en mi caso no se ha ajustado en nada a la realidad, y que para lograr el objetivo de emprender, lo que ha de hacerse es buscar cuanto antes una pasión que podamos convertir en una fuente de ingresos. ADE para lo único que me sirvió fue para darme cuenta que me apasiona el mundo de las inversiones financieras, sean del tipo que sean, y será por ese camino por el que dirigiré mi vida en el futuro.

¿Y vosotros qué opináis de las universidades? ¿Os son útiles para alcanzar vuestros objetivos?