Recientemente he terminado de leer uno de los libros mejor considerados por las personas más influyentes del mundo, del cual más tarde han salido ideas muy potentes. Dicho libro es “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Stephen Covey. Este libro en concreto es un “must read” o al menos así lo considero yo una vez lo he terminado.

Sin embargo, y desde mi punto de vista, el aspecto más importante y que el libro trata muy bien, es el de “Poner primero lo primero” según lo titula el autor, pese a que considero que todos los aspectos están muy correlacionados, y que éste no puede ser llevado a cabo sin ser proactivos. De esta manera, yo explicaré lo mejor que pueda lo que el autor quiere darnos a conocer, y más adelante daré mi experiencia personal antes y después de haber leído este capítulo para que pueda verse la evolución o mejora.

El autor comienza explicando que él considera que hay 4 generaciones de administradores de tiempo (herramientas de administración), que son:

  • Las listas de tareas: que nos sirven para recordar las cosas que debemos hacer, sin embargo no nos pone ningún marco temporal ni de prioridades.
  • Las agendas: que aunque siguen sin centrarse en la importancia de las tareas, al menos nos ponen un límite temporal.
  • Planificación diaria: en este punto, ya tenemos un marco temporal, que es el diario, pero además hacemos una lista diaria según nuestros objetivos más a largo plazo, lo que hacemos es priorizar unas cosas por encima de otras.

Después nos presenta la matriz que veis abajo, donde nos presenta las distintas actividades que realizamos según su urgencia y su importancia.

De esta manera, él después nos explica que el cuadrante más importante es el número 2, descartando el tercero y el cuarto por razones obvias (no tienen importancia) y diciendo que el primero nos alejaba de aquellas cosas que son buenas para nosotros y nos hacen crecer, para simplemente sumergirnos en el estrés, el agotamiento y la constante urgencia de las situaciones a las que nos afrontamos en este cuadrante.

De esta forma, la solución que él nos propone es hacernos un planning semanal con base en estas actividades del cuadrante 2, que son cosas que nos gustan, y que no tenemos realmente prisa por hacer pero que sí son importantes (pasar tiempo con la familia, por ejemplo), para poder centrarnos en las cosas correctas.

Ahora procederé a explicar la forma en que yo me organizaba antes, y la forma en que lo hago ahora.

Antes, lo que hacía era, tener un horario semanal, de forma que tenía mi semana medianamente organizada, sabiendo dónde tenía los huecos libres, y que actividades debía realizar en todo momento. Por otro lado, tenía marcados unos objetivos a largo plazo, organizados según los distintos niveles de prioridad que para mí suponían.

De esta forma, y sin haber leído nada del libro todavía, tenía una organización semanal, y una priorización de objetivos a largo plazo.

Una vez terminé con la lectura, me di cuenta de que para hacer una gestión más efectiva de mi tiempo con la finalidad de conseguir dichos objetivos, debía hacer una mejor organización semanal, por lo que para lograr esto, marqué una fecha para los objetivos de prioridad 1, de forma que mi enfoque semanal fuera hacia ellos.

De esta manera, a mi horario semanal básico, incluí tiempo para el gimnasio, tiempo para la lectura, y tiempo para aprender un lenguaje de programación.

Pero además de estos objetivos a medio-largo plazo, hubo otros objetivos que me marqué sin ningún tipo de temporalidad, ya que la finalidad de esto era lograr los objetivos lo antes posible, y mantenerlos en el tiempo hasta el final del año para marcarme otro objetivo nuevo.

De esta forma, he visto que pese a disponer de menos tiempo libre, conseguía hacer más cosas, ya que el tiempo libre que ahora me falta, está ocupado por actividades que no son urgentes, pero sí que son importantes. Además he reducido el tiempo que paso siendo improductivo en redes sociales o viendo la televisión, y me enfoco en cosas que, aunque a corto plazo no me produzcan gran satisfacción, a largo plazo habrán merecido la pena.

De esta manera, creo que la gestión de mi tiempo ha mejorado en gran medida, gracias al nuevo enfoque que le he dado a la organización que hago del mismo, y de los objetivos que me marco.

Y vosotros, ¿cómo organizáis vuestro tiempo?