He decidido cambiar el formato de la publicación de una cartera de activos, y darle un enfoque más personal, a largo plazo. He decidido esto debido a que la compra y la venta de acciones en un corto periodo de tiempo es en realidad muy similar a apostar, y desde luego mi filosofía no es esa.

Es por este motivo que he añadido en un Excel más abajo los valores que componen mi cartera, así como la ponderación que tienen dichos valores en mi cartera, y la fecha de compra y su precio, y los comparo con el precio actual de mercado a cierre del viernes. Además de esto, he decidido añadir también un apartado de dividendos, que se irán restando al valor de compra, con la finalidad de calcular qué cantidad de cada acción ha sido recuperada vía dividendo.

Como podéis ver sigo comparando la rentabilidad que obtiene mi cartera con la rentabilidad que arroja el IBEX35 durante el tiempo transcurrido desde que comencé a invertir. El cálculo de la rentabilidad está realizado a partir de la rentabilidad por precio actual (P1-P0)/P0 sumando la rentabilidad por dividendo DIV/P0 y después está ponderada cada rentabilidad según el peso de la acción en la cartera, para calcular el rendimiento de la misma.

También, el dividendo que aparece debajo de cada acción es aplicando una retención del 19% que sería la que me correspondería a mí (impuestos a Hacienda) salvo en el caso de Iberdrola, que al repartir dividendo flexible no tributaría los beneficios hasta que vendiese las acciones, por lo que no he restado ningún tipo de retención.

Ahora vamos a explicar en cada caso, el motivo de mi inversión en el pasado, si se han cumplido mis expectativas al respecto, y qué es lo que creo que pasará en el futuro con dichas acciones además de la respuesta que daré en los posibles escenarios que puedan darse.

Mi primera inversión fue Iberdrola, debido al gran canal alcista en el que se encontraba (y que ha mantenido desde mi inversión) apoyado por pertenecer al sector eléctrico. Se trata de una compañía con muchos activos, capaz de generar flujos de caja positivos a lo largo del tiempo (que se traduce en dividendos) y que cubre una necesidad básica del ser humano, por lo que la posibilidad de quiebra en caso de recesión económica a nivel global sería bastante improbable. El resultado de inversión es de una rentabilidad de casi el 30% (contando dividendos) en los últimos 9 meses (un 40% anualizado) que sin duda es bastante bueno. De cara a futuro, Iberdrola no ha dejado de superar las expectativas de los analistas cada vez que debía presentar resultados, llegando incluso a alcanzar números fijados para 2022 en el último trimestre de 2019. Esto unido a un agresivo plan de inversiones dará como resultado unos mayores resultados en los beneficios de la empresa, y un mayor crecimiento, por lo que Iberdrola seguirá formando parte de mi cartera debido a las expectativas de gran crecimiento en el futuro unido a los buenos resultados actuales.

La segunda inversión que realicé era BME (Bolsas y Mercados Españoles), empresa que según los expertos no era buena inversión debido a cada vez menores operaciones en el mercado español (debido a que se opera más fuera de España) por lo que podría decirse que perdieron “cuota de mercado”, sin embargo, con un Payout (tasa de reparto) del 96% a mí me seguía pareciendo una buena inversión, además de los constantes rumores de OPA (lo cual levantaría el precio de la acción). El resultado de mi inversión ha sido el esperado, un 7% de rentabilidad por dividendos (anualizado también), y lo bueno de esta acción es que es una especie de “bono” ya que su rentabilidad por dividendo anual siempre suele rondar ese 7%. Además de esto, los rumores de OPA se hicieron realidad (15/11) llevando al precio de la acción de estar en torno a 21€/acc a los actuales casi 35€/acc. En ese momento mi decisión fue infraponderar esta acción en mi cartera, ya que la subida en el precio fue importante. No realicé una venta total debido a que los rumores de OPA afectaban a Euronext y la oferta la hizo la bolsa suiza, por lo que me quedé la mitad de títulos por si había una contra-OPA a precio de 40€-42€/acc.

La siguiente inversión que realicé fue Merlin Properties, debido básicamente a que el valor contable de sus acciones era de 14€/acc y el precio de las acciones en el mercado era de 12€/acc, por lo que sobre el papel tenía una subida potencial del 16,67% lo cual no estaba mal. Además me gustaba esta empresa debido a que las SOCIMI tienen bastantes ventajas fiscales, lo cual se traduce en mejores resultados en comparación con otras empresas (aunque luego en el reparto de dividendos todas tributen igual) a cambio de tener la obligación de tener que repartir el 80% de los beneficios que obtengan, por lo que le vi bastante subida además de un dividendo bastante bueno (aunque luego solo ha resultado del 1,4% debido a que compré las acciones 2 semanas después de que repartieran beneficios). De cara a futuro le sigo viendo gran potencial de subida debido a varias inversiones que han realizado, además de su reciente salida en la bolsa de Portugal, y su expansión en el mercado portugués, por lo que de momento la decisión es de mantener esta posición, aunque si alcanzase un precio en torno a los 15€/acc podría plantearme reducir mi participación en la empresa debido a un dividendo no tan alto como esperaba.

Abengoa fue mi siguiente inversión. Se trata de una empresa bastante polémica, que llegó a cotizar a más de 8€/acc y que ahora mismo está a poco más de 0,02€/acc. A la hora de invertir en esta compañía no seguí ningún tipo de estrategia, simplemente vi que se trata de un cara o cruz y decidí jugar, por eso es la empresa con menor ponderación de toda la cartera. Se trata de una inversión que dará su fruto dentro de 5 años, pero para que dé resultado la empresa debe conseguir buenos contratos (y lo está haciendo) con la finalidad de lograr cubrir la gran deuda que dejó en el pasado con sus acreedores. De cara a futuro no pretendo que esta acción esté en mi cartera por más de dos años, si veo que el precio llega a subir a 1€/acc probablemente me decida a vender, salvo que las expectativas sean excelentes y finalmente mantenga la posición.

La siguiente inversión realizada fue en una empresa del sector financiero (bastante castigado actualmente), en Mapfre, debido a que consideré que se trataba de una acción bastante infravalorada. Mapfre es una acción también con una elevada tasa de reparto y un dividendo bastante suculento (6% anual), además de tratarse de un dividendo sostenible en el tiempo, ya que la empresa no tiene que endeudarse para poder repartirlo (o cosas por el estilo). Además de todo esto, creo que el entorno macroeconómico no ha beneficiado nada a la empresa, y por eso se encuentra con un precio relativamente bajo (tipos de interés 0) por lo que decidí comprar ahora que creo que está barata. Se trata de una empresa que por fundamentales está bastante bien, solo que necesita que el entorno a nivel mundial le acompañe. Además, como podemos ver en el gráfico, actualmente está en un suporte bastante importante en el que ha llegado a rebotar en hasta 4 ocasiones sin llegar a romperlo, por lo que lo normal sería que si los próximos resultados son buenos (que tampoco deberían ser increíbles debido a los desastres naturales en la zona de levante, que mermarán sus resultados) debería subir hacia arriba a la zona de 2,5€/acc y más adelante a los 2.75€/acc, precio al que me plantearía cerrar mi posición si las cosas no cambian (ya que el Banco Central Europeo ha advertido que podría venir una época con tipos de interés negativos).


Finalmente llegamos a CaixaBank, empresa que para nada me ha dado la rentabilidad que yo esperaba que me diera. El principal motivo de mi inversión fue el análisis técnico, acompañado de la “fama” que tenía CaixaBank de “banca social”. El análisis técnico que realicé fue desde hace 10 años, viendo las variaciones del precio de la acción, donde pude ver que se comporta de manera muy cíclica (como podéis ver abajo) ya que siempre llega a un máximo de aproximadamente 4,2€/acc y vuelve a bajar, para rebotar en 2€/acc por lo que yo esperé a la confirmación de dicho movimiento, y se cumplió, sin embargo cuando yo compre las acciones se detuvo (ya he mencionado que los factores macroeconómicos no son los mejores para el sector financiero). Es de esta manera, que voy a darle un tiempo más a este valor para ver si continúa con la subida, ya que si se mantiene lateral desharé mi posición sin pensarlo nada en absoluto.

Actualmente estoy estudiando incluir un nuevo valor en mi cartera, con la finalidad de diversificar un poco más, esta vez sin un enfoque tan grande al reparto de dividendos (ya que más del 75% de mi cartera es así) con el objetivo de encontrar un valor con poca capitalización y gran potencial de subida, por lo que en futuros análisis de mi cartera iré informando de las distintas opciones que encuentro.