Como hemos hablado en otras ocasiones, a la hora de hacer una inversión hay dos cosas que se nos vienen claramente a la mente. Lo primero en lo que pensamos, y sobretodo que nos dirán, es la rentabilidad de dicha inversión, cuánto esperamos ganar con la misma. Por otro lado, tendremos el riesgo de dicha inversión, que no nos lo dirán si es algo malo. Nunca escucharemos a nadie con quien estamos tratando de cerrar un trato que se trata de un negocio muy arriesgado el que ellos nos proponen.

Por otro lado, lo que nunca se nos vendrá a la cabeza, es el tiempo que durará dicha inversión. Normalmente y a no ser que esté ya definido, nunca nos paramos a pensar lo que puede durar una inversión.

Por ejemplo, a la hora de comprar acciones, no sabemos cuánto tiempo amos a tenerlas en nuestro poder, sin embargo, si que va a transcurrir un tiempo desde que las compremos hasta que las vendamos, solo que éste no está definido.

Sin embargo, cuando se trata de renta fija, sí que es más normal que la duración de la inversión está ya definida.

El problema viene cuando nuestras inversiones no son planteadas por nosotros mismos. Es decir, no somos nosotros los que buscamos dicha inversión, sino que una tercera persona nos ofrece invertir en algún tipo de negocio o empresa.

Normalmente nos dirán algo así como “beneficios inmediatos”, “sin riesgos”, “en muy poco tiempo”, y un largo etcétera de cosas. Lo que vengo a explicar es que nunca existirá una inversión con altos beneficios, inmediatos, y encima sin riesgo.

Esto es debido a que cuanto mayor sea el beneficio de una inversión, siempre habrá algo que varíe. Por ejemplo, si aumenta nuestra rentabilidad, es porque la duración de la inversión ha sido mayor, o el riesgo que hemos asumido con la misma será mayor.

Sin embargo, cuando queremos disminuir el riesgo de una inversión, lo que deberemos hacer será, o disminuir la rentabilidad que esperemos de la misma, o aumentar el tiempo que tengamos el activo en cuestión de nuestra cartera.

Por lo que podemos deducir, que tanto riesgo, como rentabilidad, dependen en gran medida del tiempo que dure nuestra inversión. Podemos afirmar que es el tiempo la variable independiente de la ecuación, y que las otras dos variables se adaptarán al tiempo que decidamos para nuestra inversión.

Volvamos al mismo ejemplo de antes, el de la renta fija. Normalmente, para las acciones y las emisiones de deuda (ya sea pública o privada), hay empresas que valorarán el “riesgo” (probabilidad de impago) de dicho activo, y que cuanta menor sea la calificación de dicho activo (cuanto más riesgo tenga) mayor será la rentabilidad que éste nos reporte.

Esto es fácilmente comparable, solo hay que ver la rentabilidad que ofrece el bono de Estados Unidos a 10 años en la actualidad, y compararlo con la rentabilidad que ofrece el bono argentino a 10 años. Como podremos observar, la duración será la misma, sin embargo la rentabilidad del argentino será mayor, debido a que es mucho mas probable la probabilidad de impago por parte de Argentina (que actualmente está al 75%) que la de Estados Unidos.

Para finalizar, con esto quiero decir, que no existe inversión sin riesgo (como ya hemos visto en otras entradas) pero que el riesgo de las inversiones disminuirá con el aumento de tiempo de dicha inversión.

Y tú, ¿qué inversiones conoces con gran rentabilidad y poco riesgo?