Aunque muchas personas puedan creer lo contrario, ya que afecta principalmente al valor del dinero, la variación de los tipos de interés afecta, y mucho, al rendimiento que podemos obtener de la bolsa.

Esto es así debido a que, además de afectar a los tipos a los que los bancos dejarán su dinero a particulares, también afecta a la rentabilidad que obtendrán los bonos que emite el estado (deuda pública), a los bonos que emiten las empresas (deuda privada), y también afectará a la forma en que ya se han financiado las empresas, siempre y cuando lo hayan hecho a un tipo de interés variable, aunque bien es cierto que suelen cubrirse con instrumentos financieros de forma que siempre tengan que pagar los intereses de su financiación a un tipo fijo.

Entonces, si en ningún momento hemos hablado de las acciones de las empresas en el párrafo anterior, ¿por qué las afecta tan directamente?

Bien, la respuesta es fácil. Una subida de tipos de interés, hará que la rentabilidad de los bonos que vayan a ser emitidos de aquí en adelante sea mayor, y por lo tanto la gente prefiera invertir en dichos bonos.

¿Por qué preferirán esta inversión en renta fija antes que la de renta variable? Porque se trata de una inversión concebida con menor riesgo, que al aumentar su rentabilidad, será más atractiva para los inversores, de forma que tratarán de evitar el riesgo de la renta variable. Además, al subir los tipos de interés, la gente esperará una mayor rentabilidad de la renta variable con el fin de compensar ese aumento de rentabilidad de la renta fija, y también el riesgo en que se incurre al invertir en acciones. (Que como ya hemos comentado siempre será mayor que el de incurrir en renta fija, ya se trate de deuda pública o privada)

Por lo que esta mayor rentabilidad por parte de las acciones será exigida o bien a partir de un aumento en el precio, o un dividendo mayor, sin embargo, las empresas muchas veces no pueden afrontar este mayor dividendo, y el precio de las acciones no subirá si está saliendo capital de la renta variable con la finalidad de ser invertido en la renta fija.

El caso contrario ocurrirá si hay una bajada de tipos. La renta fija seguirá siendo siempre más segura, pero su rentabilidad habrá disminuido, por lo que saldrá capital de este mercado, para ser invertido en el de la renta variable, que verá como su rentabilidad por este propio suceso aumenta, en forma de un mayor precio de las acciones que compongan los mercados (no lo digo yo, lo dice la ley de la oferta y la demanda).

Es por este motivo, que las bajas de tipos de interés beneficiarán a la renta variable y perjudicarán a la renta fija, y ocurrirá lo contrario en caso de que los tipos de interés aumenten.