A la hora de invertir en bolsa, que son las inversiones de las que trata principalmente este blog, podemos hacerlo de muchas formas distintas, en muchos activos diferentes, pero una cosa es clara. Siempre, hagamos lo que hagamos, siempre habrá un riesgo.

Teniendo claro esto, vamos a dejar claro que existen más tipos además de los que vamos a mencionar aquí, que serán el riesgo sistemático y el riesgo específico, que son los dos riesgos que siempre existirán en una cartera de acciones (o derivados de las mismas).

La principal diferencia entre estos dos tipos de riesgo es que podemos hacer desaparecer uno, pero el otro no.

Lo primero de todo, vamos a explicarlos los dos. El riesgo sistemático es aquel que tiene el mercado, y que estará ahí por el simple hecho de invertir, es también conocido como riesgo de mercado (por motivos obvios). Por otro lado, el riesgo específico es aquel que pertenece a una acción en concreto. Ninguna acción comparte riesgo específico con otras, puede coincidir, pero será mera casualidad, mientras que el riesgo de mercado tendrá el mismo valor para todos los activos que compongan dicho mercado.

Ahora bien, la forma en que va variando el riesgo de una cartera (ya que los riesgos sistemático y específico se “combinan” en este caso, es decir, el riesgo de una cartera se compone de los dos anteriores) es decreciente, es decir, cuanto mayor sea el número de activos que componen nuestra cartera menor será el riesgo de ésta. Esto es por la diversificación de la misma.

Ahora bien, eso no es del todo cierto, con esto quiero decir, si solo compramos acciones de compañías eléctricas, estaremos diversificando nuestra cartera, pero no de la misma manera que lo haríamos si comprásemos acciones de una empresa tecnológica, una financiera, una constructora, una empresa de servicios médicos, etc.

Con esto quiero aclarar que no por el mero hecho de comprar acciones de muchas empresas diferentes estaremos disminuyendo el riesgo de nuestra cartera de la manera que nosotros creemos. Además, llegará un punto en el que el riesgo de nuestros activos no pueda disminuir más. Eso es, cuando está perfectamente diversificada y los riesgos específicos se cubren los unos a los otros, y solo nos queda el riesgo de mercado (el cual ya he dicho que no se puede ni eliminar ni reducir).

¿Tienes tu cartera de activos bien diversificada para reducir al máximo el riesgo? ¡Si es así, dime qué activos la componen!