A la hora de invertir, podemos hacerlo de diversas formas, una de ellas es controlando nosotros nuestras inversiones, y la otra es dejándosela a un tercero. Después de decidir si seremos nosotros quienes invertiremos nuestro propio dinero, o será un gestor quien lo haga, y lo siguiente, será elegir en qué lo invertiremos, si en acciones, bonos de empresas, letras del tesoro, etc.

La bolsa da una rentabilidad media de entre un 7% y un 8% anualmente, ¿somos nosotros capaces de batir dicho porcentaje?

En la mayoría de casos, la respuesta es no, ya se trate de un gestor profesional o que nosotros mismos seamos quienes gestionemos nuestras inversiones. De esta manera, lo mejor que podemos hacer es invertir en los propios índices, y esto se hace a partir de fondos indexados.

Los fondos indexados son aquellos que tratan de replicar un índice de la mejor manera posible, comprando acciones con el mismo peso que tengan estas en el índice.

Pongamos por ejemplo un índice que se compone por tres acciones distintas, todas ellas ponderadas con el mismo peso (33,33%), el fondo indexado deberá componerse por esas mismas acciones, con el mismo peso que tienen en el índice.

Las ventajas que nos ofrecen los fondos indexados son variadas, por ejemplo la gran diversificación que nos ofrecen, ya que al invertir en un único fondo, estamos en realidad invirtiendo en una gran cantidad de acciones, que serán aquellas que lo compongan. Además de esto, los fondos indexados suelen pagar dividendos (salvo que sean de acumulación) por lo que además de la rentabilidad del incremento del precio, nos darán una rentabilidad vía dividendos que nos hará ir recuperando lentamente la inversión que realizamos al principio.

Otra de las grandes ventajas que tienen este tipo de fondos, son las comisiones que se cobran en ellos, ya que al tratarse de gestión pasiva de los mismos, no será necesario tener a un gestor todo el día pendiente de la evolución de las acciones, y por tanto, no será necesaria una remuneración a dicho trabajo.

Sin embargo, los fondos indexados tienen también su lado negativo, y es que realmente no participa en la gestión de las empresas, mientras que los accionistas sí que lo hacen, esto es debido a que los fondos tienen acciones de las empresas que los componen, pero nadie acude realmente a las juntas de accionistas. Es por este motivo que habrá un porcentaje del accionariado que será pasivo, igual que la gestión de dichas acciones.