Como ya mencionamos en otras entradas anteriores, en este blog nos vamos a centrar en la renta variable, principalmente en las acciones y en todas las opciones que estas nos ofrecen. De esta manera, y también en la anterior publicación, explicamos cuál es la rentabilidad de una acción y qué tipos podemos esperar.

Siguiendo con este esquema, ahora vamos a proceder a explicar qué es la volatilidad o el riesgo de una acción. Antes de nada, quiero aclarar que aunque el nombre suene como algo bastante negativo, no es otra cosa que la incertidumbre de una acción, esto significa que a mayor volatilidad, mayor será la incertidumbre de la misma.

Traduciendo esto, lo que viene a significar es que si la volatilidad de una acción es del 12%, esto significa que el valor varía, de media, un 12% tanto por arriba como por abajo del valor esperado de la cotización de la misma acción. Por lo que si una acción tiene un 12% de volatilidad, otra tiene un 15%, pero ambas nos van a reportar la misma rentabilidad, nos interesará más la primera, ya que el riesgo de que el precio de dicha acción caiga será menor que en el segundo caso.

Sabiendo ya lo que es la volatilidad desde el punto de vista teórico, nos vamos a centrar ahora en la práctica, ya que es lo que más nos interesa realmente. La volatilidad no es otra cosa que la desviación típica estadística. Esta desviación típica proviene de hacer la raíz cuadrada de la varianza, cuya fórmula encontraremos pinchando aquí.

Aunque los ejemplos que hemos visto anteriormente se calcula la varianza dividiendo entre “N”, esto puede variar si la probabilidad de que se den determinados casos no es la misma para todos ellos. Todo esto será explicado con mayor detenimiento en próximas entradas.