Bueno, después de aproximadamente dos meses en los que hemos vuelto de nuevo a la rutina y por ello no hubo publicaciones, venimos de nuevo con este tema, ¿qué es la bolsa? ¿Para qué sirve?

Podemos definir la bolsa como un mercado. Un mercado que como en cualquier otro, se negocia con distintos activos, pero en este caso en concreto, con activos financieros.

Para que dichos productos financieros se vendan, es necesario que alguien los compre, por lo que aquí encontramos a los participantes de éste, ahorradores (compradores) y empresas (vendedores).

Bien, hasta ahora hemos definido la bolsa de manera un poco general, ya que solo hemos dicho que se trata de un mercado en el cual se negocia con unos activos que veremos en otra publicación. Si definimos la bolsa de manera más concreta, podemos decir que se trata del motor para las empresas, ya que consigue a estas financiación a partir de los ahorradores, que buscan rentabilizar su capital de la mejor manera posible, por lo que las empresas lo que buscan en la bolsa es básicamente contar con más dinero para llevar a cabo todas las operaciones que deseen llevar a cabo.

Ahora debemos diferenciar las distintas partes de la bolsa, ya que no es un único mercado. Tenemos el mercado primario, que es aquel en el que las empresas emiten títulos o acciones nuevas, que no han tenido dueño antes que éstas, con el fin de financiarse. En el momento en que dichas acciones han sido vendidas a particulares como podemos ser tu o yo, esas acciones pasan al mercado secundario, en el cual el precio lo fija la ley de la oferta y la demanda, por lo que a partir de ese momento la empresa dejaría de tener el control de ese porcentaje que acaba de vender de ella misma, y pasaría a estar en manos de particulares, que irán comprando o vendiendo según les convenga.

Veamos un ejemplo, la empresa A sale a bolsa y emite 500 acciones al precio de 50 euros cada una, con lo que estaría consiguiendo un total de 25.000 euros, que luego dicha empresa decidirá en que gastará. Esas 500 acciones representaban un total del 30% del valor de la empresa, por lo que “A” sigue siendo dueña de sí misma en un 70% y el otro 30% nos pertenece a nosotros, que las compramos a 50 euros. Pasan dos meses, y “A” va muy bien, teniendo amplios beneficios, por lo que la gente ofrece 52 euros por acción para comprarlas, entonces nosotros decidiríamos si queremos venderlas o no, ya que son nuestras ahora, no de la empresa, y el precio lo rige la ley de la oferta y la demanda.

Por lo que la primera compra que nosotros realizamos a “A” se hizo en el mercado primario, mientras que la segunda, la venta que realizamos a esa persona que nos ofrecía 52 euros por las 500 acciones se realizaría en el mercado secundario, reportándonos a nosotros un beneficio de 1.000 euros por dicha operación.

En próximas publicaciones iremos añadiendo cosas nuevas acerca de la bolsa, de forma que podamos expandir nuestros conocimientos sobre ella, con los distintos tipos de activos que se negocian, las formas de analizar la bolsa, etc.

Aprovecho también para comentar que recientemente pude asistir al Foro Latibex en el Palacio de la Bolsa de Madrid, y por consiguiente, dentro de poco habrá un nuevo artículo en el cual se explicarán todos los temas que se trataron en dicho foro.