Estas “claves” o consejos que voy a compartir más adelante no son únicamente eso, sino que también nos van a ayudar a darnos cuenta de si somos emprendedores o no. Digo esto porque hay muchas personas que no se consideran a sí mismas emprendedoras, sin embargo tienen esa cualidad, y por otro lado tenemos personas que se llaman EMPRENDEDORAS (en mayúsculas, para que quede bien claro) y son todo lo contrario.

Por lo que animo a enfocar este artículo no desde el punto de vista del emprendedor empedernido, sino como una persona que quiere definirse a sí misma, y en caso de verse descrita a lo largo de la entrada, entonces sí ponerse con dichos puntos de forma más detallada.

Empezaremos con las características clave que un emprendedor ha de tener.

  1. Hay que emprender con motivación: esto quiere decir que no debemos lanzarnos de cabeza a emprender por el mero hecho de tener una gran idea, o mejor dicho, sí que podemos, pero esto no nos convierte en emprendedores. Dicha motivación es entendida desde mi punto de vista como ilusión por crear algo nuevo, independientemente de la idea que sea.
  2. Creer que emprender es tener un golpe de suerte: con esto me refiero a que habrá gente que considere que emprender es probar a crear algo y que esto sea considerado como algo magnífico, de forma que se dé un pelotazo como empresa. Ser emprendedor no es eso, ser emprendedor es ser conocedor de que habrá incertidumbre, y que existe la posibilidad de que algo no vaya bien. Pero eso al fina y al cabo, es emprender.
  3. No ser luchador: me parece algo obvio, pero seguramente exista gente que piense que emprender  es tarea fácil, y nada más lejos de la realidad. La realidad nunca coincide con las expectativas, se ha de estar constantemente redefiniendo la idea de negocio, siempre aparecen problemas, pero aun así un buen emprendedor jamás se rinde.

Vamos a enfocarnos ahora en los socios, como elegirlos o si son realmente imprescindibles.

  1. Los socios no son imprescindibles: de hecho, cuantos menos socios tengamos, mejor nos irá como emprendedores, ya que al final la toma de decisiones con socios es mucho más lenta, todo ha de consultarse, no siempre se está de acuerdo en lo que ambas partes quieren para el negocio, etc. Sin embargo buscamos dichos socios por miedo a fracasar como emprendedores, ya que de esta forma nos sentimos mas abrigados, cubiertos frente al fracaso.
  2. Tener buen criterio a la hora de elegir socios: soy consciente de que muy probablemente ignoren el apartado anterior, yo también lo haría, es por ello que voy a dar los puntos más importantes para elegir un buen socio. El primero es que se ha de buscan un socio con moral y objetivos similares a los nuestros, ya que si perseguimos fines honrados, y nuestro socio no, a la larga sería un problema. El segundo es que se han de dejar claras las pautas de separación en caso de que una de las dos partes quiera dejar el proyecto.
  3. No todo el mundo es merecedor de la misma parte de ganancias: supongamos que somos 3 socios, el primero aporta un local, el segundo trabajo y el tercer socio aporta toda la financiación, cualquier persona diría que se ha de repartir todo el beneficio de dicha actividad emprendedora a partes iguales pero la realidad no es esa. Lo que se debería hacer en ese caso es pagar un alquiler al que aporta el local, un salario al que aporta la mano de obra y la persona que aporta la financiación quedarse con el resto de beneficios, ya que esa persona es la que esta adquiriendo el riesgo de la actividad. Este punto es muy importante a la hora de hacer el reparto de beneficios.

Nos disponemos ahora a explicar todo lo que tiene que ver con la idea sobre la que se va a emprender.

  1. Pensar que de la idea depende el éxito: esto no siempre es cierto, ya que una idea brillante mal trabajada es probablemente mucho peor que una idea mediocre sobre la cual nos hemos volcado, puesto en ella mucho sacrificio, tiempo y dedicación. Además de esto hemos de recordar de que no se trata de porqué debemos vender, sino de porqué los clientes deberían comprarnos.
  2. No adentrarse en sectores desconocidos: esta idea no tiene mucho misterio, con total seguridad nos irá mucho mejor en un campo que conocemos que en aquel sector del que apenas conocemos algo.
  3. Escoger sectores en expansión: en este punto no me refiero solamente a sectores en expansión, sino a sectores con barreras de entrada bajas, que sean rentables, que no estén saturados de competencia sino que se encuentren en plena expansión y que además hasta ahora tengan una gestión poco profesional.

Emprender es relativamente fácil, crecer… ya no lo es tanto.

  1. Rentabilidad y sostenibilidad: hemos de enfocar los planes de negocio para que den rentabilidad muy rápido, ya que no se puede pretender vivir del aire, y si una empresa no obtiene beneficios de manera rápida y que se sostengan en el tiempo, lo más normal es que tengamos que cesar dicha actividad.
  2. No es lo mismo ser emprendedor que ser empresario: puede parecer lo mismo, pero no, el empresario se encarga de la gestión, el emprendedor de crear el modelo de negocio, del proyecto.

Bonus

  1. Diversificar: no me refiero a diversificar las actividades con las que vamos a emprender, sino los ingresos que vamos a obtener, de forma que no dependamos únicamente de que el negocio vaya bien.
  2. Emprender trastocará nuestra vida personal: esto es algo que hemos de asumir lo antes posible, ya que, como he mencionado anteriormente, emprender es sacrificado, y lo que es peor, no nos permitirá separar la vida personal de la profesional.

 

Espero que estos puntos sacados de “El libro negro del emprendedor” os den un nuevo enfoque del significado de las palabras emprendedor y emprender.