La definición de libertad financiera es algo ambigua y lo cierto es que no hay unanimidad a la hora de explicar su significado, desde mi punto de vista es ese momento en el cual el proceso de conseguir dinero deja de ser una preocupación ya que aquel del que tu ya dispones va a conseguir nuevos ingresos por ti.

¿Pero cuáles son las claves para conseguirlo? ¿Cómo vamos a ser capaces de invertir y rentabilizar nuestro dinero?

La respuesta tampoco es fácil, ya que si lo fuera todo el mundo sería capaz de vivir sin tener la necesidad de trabajar. De tal forma que lo que voy a explicar de aquí en adelante, son las diversas enseñanzas que nos aporta el libro “El hombre más rico de Babilonia” de George S. Clason.

A lo largo de dicho libro se nos dan multitud de consejos e información que, según cada uno de nosotros, sabremos obtener o no. Es apreciable que todas las enseñanzas son a partir de historias, de personajes que cuentan experiencias y es de estas experiencias de donde debemos sacar toda la información posible.

La primera enseñanza que obtenemos del libro es que a la hora de recibir dinero, cualquiera que sea dicha cantidad, lo primero que debemos hacer es ahorrar, como mínimo, el 10% de lo que hemos obtenido, siendo esa la cantidad mínima. Digamos que ese sería nuestro salario para ahorrar, de forma que según pase el tiempo, tengamos cada vez más ahorrado. Hace hincapié varias veces a lo largo del libro en esta enseñanza por lo que es fundamental para la libertad financiera.

También nos insta a incurrir única y exclusivamente en aquellos gastos que sean vitales para nosotros de forma que tengamos la posibilidad de vivir con lo mínimo posible, pudiendo ahorrar una mayor cantidad.

Pero evidentemente, ahorrar el dinero y no hacer nada con él es un error, como dice el libro y yo corroboro ya que la mejor opción es invertirlo, de forma que ese dinero ahorrado te dé también una rentabilidad, haciéndote ganar cada vez más dinero. A este proceso se le conoce como interés compuesto o capitalización compuesta. Pero también se nos advierte de que el consejo es algo que se da gratis, y es algo bueno, pero solo hay que observar únicamente aquellos consejos que valga la pena tener en cuenta.

Sobretodo, debemos tener mucho cuidado a la hora de invertir, ya que las inversiones sin riesgo pero si con una alta rentabilidad no existen, es algo imposible, por eso debemos siempre estar alerta, y evitar pérdidas absurdas debidas a malas inversiones.

Y finalmente el último consejo que da la primera parte del libro es el de invertir en nuestra casa. Me explico. En lugar de vivir de alquiler y estar mes a mes pagando al casero por habitar en un sitio que nunca nos va a pertenecer, es mejor endeudarse sabiamente con el banco de forma que los mismo pagos que deberían realizársele a un casero le sean hechos a un banco, con el fin de que al terminar la deuda, sea nuestro aquello por lo que hemos pagado.

Haré ahora una pregunta, ¿creéis que la suerte existe? Pues bien, a lo largo del libro se defiende que la buena suerte es de aquellos que la saben buscar, que hay que pensar y actuar rápido aprovechando de esta forma las oportunidades que se nos brinden, poniendo varios ejemplos. Y tampoco es tan descabellado, al fin y al cabo, podría decirse que no hay suerte, sino buenas oportunidades que se atrapan.

También de otra historia podemos deducir que ayudar a la gente es algo negativo, y voy a explicar esta idea. Durante el libro se recita un cuento a partir del cual podemos pensar que ayudar a la gente es algo malo, SIEMPRE Y CUANDO, recaiga sobre nosotros las obligaciones y las cargas de dichas personas a las que ayudamos, es por eso que yo considero que debemos ayudar todo cuanto podamos y más, pero siempre que sea desde el conocimiento de que no vamos a ser perjudicados. Por ejemplo dejándole dinero a alguien que no nos lo va a poder devolver.

Finalmente nos deja una distribución de nuestra renta, algo más explícita que la que nos fue proporcionada al principio del libro, a partir de la cual se nos invita a ahorrar siempre el 10% de lo que ganemos, a dejar para nuestros gastos el 70% de nuestros ingresos, y el 20% restante hacer con ello lo que queramos, por ejemplo comprar libros para formarse en mi caso. ¿Qué harías tú con ese 20%?

Os voy a dejar por último las 5 reglas del oro, según las confiesa el libro:

  1. Ahorra, siempre el 10% (como podemos ver son insistentes con el ahorro)
  2. Invierte lo ahorrado, y reinvierte los beneficios de la anterior inversión
  3. Invierte siempre sabiamente, en aquel campo que conozcas, de forma que siempre obtengas un precio justo por tu inversión
  4. No inviertas en negocios desconocidos (ya que habitualmente te llevarán a perder dicha inversión)
  5. Evita a los embaucadores que simplemente te piden tu dinero para conseguir grandes rentabilidades, como he dicho antes, altas rentabilidades conllevan elevados riesgos

Finalmente y a modo de despedida quiero dejar por aquí dos citas que me han gustado, y las veo bastante útiles, así que si has llegado hasta aquí tenlas en cuenta porque me parecen importantes, así que os invito a reflexionar acerca de ellas.

“Es mejor tener un poco de precaución que un gran remordimiento.”

“El trabajo bien hecho beneficia a la persona que lo hace.”