¿Te suena la teoría del efecto recuperador? ¿Sabes qué son los rendimientos decrecientes? Bueno, vamos a comenzar esta entrada definiendo esos dos conceptos.

El efecto recuperador es una propiedad por la cual los países que empiezan siendo pobres al comienzo de un estudio tienden a crecer más deprisa que aquellos que empiezan siendo ricos. Por otro lado, los rendimientos decrecientes es otra propiedad que nos dice que cuanto más esfuerzo le dediquemos a algo, menos será el beneficio obtenido en el tiempo por parte de dicho factor. (Como se puede apreciar en el gráfico que se ve más arriba)

De esta forma, vemos que los rendimientos crecientes siguen la forma de una función exponencial, la función de rendimientos constantes se representa de forma que x=y y por último vemos la de rendimientos decrecientes sigue la representación gráfica del dominio de una raíz cuadrada.

Teniendo esto claro, vamos a extrapolar esta última definición a la economía.

Imaginad un país que reduce el porcentaje de su PIB en gasto e incrementa ese mismo porcentaje del PIB en ahorro. De esta forma se reduce el gasto de dicho país en bienes de consumo y se incrementa el gasto en bienes de capital. El resultado de esto es un aumento del capital humano, y por consiguiente también de la productividad de dicho país.

Capital humano: productividad de los trabajadores en función de su formación y experiencia laboral.

¿Pero cuánto dura este estado de crecimiento? Bien, aquí es donde entran los rendimientos decrecientes, y es que se llega a un punto a partir del cual cada unidad adicional que aportamos de capital humano no nos reporta el mismo beneficio que la anterior. Por consiguiente esta etapa de crecimiento no es indefinida, sino que en algún momento cesa.

A largo plazo, un aumento de la tasa de ahorro eleva el nivel de productividad y de renta, pero no acelera el crecimiento de estas variables. Sin embargo, según algunos estudios, este largo plazo puede tardar décadas en llegar. Es de esta idea de donde sacamos que los países pobres tienden a crecer más rápido que los países ricos, ya que los países ricos se encuentran en la parte alta del gráfico, mientras que los países pobres, que a veces no tienen ni herramientas para poder trabajar la tierra y por ese motivo al invertir en comprarlos su productividad aumenta de forma muy notoria, se encuentran en la parte baja del gráfico.