¿Alguna vez has querido empezar un proyecto pero no tenías ni idea de cómo empezar? ¿Nunca te ha ocurrido buscar alguna solución a un problema pero ni siquiera saber qué pensar? ¿Quieres tener la solución a cualquier problema?

La respuesta a estas preguntas es el brainstorming, nos ayudará a buscar más de una solución al problema al que nos estemos enfrentando. Pero para ello debemos seguir una serie de pasos y aceptar unas cuantas normas, para que el trabajo en equipo funcione y obtengamos unos resultados positivos del brainstorming.

El primer paso que debemos realizar es el proceso gracias al cual nace este artículo, el brainstorming como tal, que consiste en soltar todas las ideas que se te ocurran. Cualquier tontería es bien recibida, siempre y cuando sea una solución al problema que está siendo planteado.

Pero para que este paso sea realizado de forma eficiente, ha de haber compromiso por parte de todo el grupo para no reírse o menospreciar dichas ideas, al menos mientras dure esta fase, con el fin de que se cree una atmósfera que invite a compartir cada vez más ideas, ya que cuantas más haya, más habrá para empezar a trabajar.

El segundo paso consiste en cribar. Está muy bien el gran bombardeo de ideas que acabamos de realizar sin ningún tipo de filtro o de inhibición porque nos han ayudado a aportar miles de ideas, a partir de las cuales podremos desarrollar otras no tan alocadas. Es por este motivo que justo cuando acabamos con el Brainstorming, habremos de realizar una selección de aquellas ideas que sean más convenientes de aquello que queremos afrontar. Puede que incluso una de esas ideas alocadas pueda ser desarrollada hasta otra que sea realizable.

Finalmente, y teniendo una idea ya seleccionada, podremos comenzar a mejorarla, consiguiendo de esta forma que el brainstorming sea el primer peldaño que subimos en la creación de nuestro proyecto, sea cual sea este, y esa idea que ha surgido de él nos de la respuesta al problema por el que dicho proyecto fue creado.